Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.

sábado, 18 de julio de 2009


¿Cuántas veces un hombre debe mirar hacia arriba
Antes de que pueda ver el cielo?
Sí, ¿y cuántas orejas debe tener un hombre
Antes de que pueda oír a la gente llorar?
Sí, ¿y cuántos muertos se requerirán
Hasta que él sepa
Que demasiada gente ha muerto?

La respuesta, mi amigo
Está soplando en el viento

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