Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.
sábado, 20 de febrero de 2010
Irónicamente hablando.
Cuando se hace de noche yo me duermo y me despierto de un susto y pienso en las canciones que por la mañana no le cantare a nadie. Son las mismas ilusiones las que me hacen muchas veces dar miedo.
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