Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.
lunes, 15 de febrero de 2010
Vivo por mi sueño y un puñado de oro Maduro es el hombre que sabe lo que ha perdido Muchos, muchos hombres no pueden ver el camino Mucho es una palabra que te deja en la incertidumbre La incertidumbre de algo que tú tendrías que saber
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