Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.
viernes, 19 de febrero de 2010
Vuelve la calma de tu voz con la corriente del río manto de cielo sobre el tendal teje tu nombre y el mío.
Campo de colores se cubre en tu luz deja la lluvia caer, riega los suelos del sur moja la nueva cosecha que vendrá.
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