Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.
viernes, 28 de mayo de 2010
Fuga, se abre el caño en dos. Caño que se quiebra lento. Gota que no se marchitó. Ruge el departamento. ¿Y qué es lo que hacen tus ojos cuando al alma le falta lugar?
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