Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.

jueves, 19 de agosto de 2010


Si mi acción o mi condición pueden existir junto a la libertad de alguien, el que me impida realizar esa acción o mantener esa condición, me hace daño.

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