Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Leyó otra vez, y caminó
bajo esa puta lluvia que no deja de golpear
y la sintió… que va a sentir
mientras las lagrimas brotaban a granel.
Leyó otra vez, se sorprendió
buscando auxilio, un remedio, compasión.
Y en un café se refugió
y afuera el mundo continuaba sin razón.

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