Los últimos rayos de sol del día cruzaban como tiburones, esta vez quiero probarlo a tu manera. Irrumpiste en mi vida y me gustó, nos revolcamos en el fango de nuestra felicidad, yo estaba empapada de rendición...entonces hubo una separación de las cosas y la tierra se quedó a oscuras. Jamás volveré a dormir.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Es que yo no quería tirarme a tus pies y besarlos, yo quería sumar.
Y que beses mi mano como habrás hecho una vez, comencé a restar.
Uno, dos, tres... Cada vez menos para mí.
Y yo que quería que beses mis manos, bien de pie y con la frente en alto.


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